martes, 16 de agosto de 2016

TÉCNICA DE CARRERA

   La técnica de carrera, es el estilo con el que corremos. Mejorarla implica conseguir más economía en carrera, más velocidad con menos esfuerzo y menor riesgo de lesiones.
   Pero lo primero que debemos saber es si estamos corriendo bien o mal, para eso lo mejor es grabarnos corriendo, después observamos como lo hacen los grandes atletas y de aquí podemos sacar nuestras conclusiones. Hay atletas populares que tienen una buena técnica y no precisan muchos cambios, pero la mayoría corremos bastante mal y la mejora en pequeños gestos puede llevarnos a grandes avances.
   Tener una buena técnica al correr implica: llevar una buena postura, con hombros relajados, cabeza alta, braceo relajado, fase de aterrizaje suave, con la parte media del pie y bajo nuestro eje del cuerpo, minimizar el tiempo de contacto con el suelo, realizar un impulso fuerte y aumentar la cadencia de zancada.
   Corregir la forma de correr es complicado, requiere mucho esfuerzo y si lo hacemos de forma incorrecta nos puede llevar a lesiones, con lo cual los cambios deben de ser muy paulatinos.
   Y aquí entran en juego los ejercicios de técnica de carrera, que lo que tratan es de dar más fuerza a los tobillos, trabajar mucho el impulso dando potencia a los músculos implicados, corregir nuestra postura y hacer un aterrizaje más liviano con la parte anterior del pie. A través de estos ejercicios podemos llegar a perfeccionar la forma de correr, por lo que lo importante no son los ejercicios, sino que estos nos lleven a refinar el gesto al correr.

MI OPINIÓN
   Hace dos años me planteé cambiar mi técnica. Observé que corría inclinado hacia adelante, con una zancada muy larga y un aterrizaje fuerte de talón. Durante varios meses me dediqué a ir más erguido, con la mirada al frente, acorté la zancada y aumenté la cadencia, aterrizando con la parte media del pie y realizando el impulso hacia arriba. Al principio me vi muy raro corriendo, con cada paso tenía que pensar como lo tenía que hacer, me daba la impresión de ir corriendo de forma ridícula y artificial, pero mi sorpresa fue cuando en las series comencé a bajar los tiempos de forma espectacular, no me lo creía, no había ninguna duda, correr de esa manera me hacía más rápido, mejoré mucho el rendimiento en las carreras y observé como subía las cuestas mucho mejor.
   Me llevo varios meses para que la forma de correr saliera de forma espontánea y no volviera a correr como lo había hecho siempre, casi todos los días hacía ejercicios de técnica de carrera, comencé a trabajar el tren superior con ejercicios de musculación, a entrenar en escaleras y a arrastrar una fascitis que me ha dejado varias veces tirado. Pero, merece la pena el esfuerzo.





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